Cuando
eres un pequeño niño de 10 años no te das cuenta de las cosas que haces, rompes
cosas en la cocina, en la sala, en tu habitación, te encanta usar las cosas de
tus padres para experimentar o construir
nuevos juguetes. Qué niños no ha hecho algo que te prohibieron tus
padres y luego te metiste en problemas. Todo niño no mide las consecuencias de
sus actos y los padres solo mueven la
cabeza, respiran profundo o se llenan de cólera.
Esta
narración trata de lo dicho anteriormente, pero el niño no contaba con la
astucia de sus padres. El niño es Miguel que tiene 10 años y que si lo
describimos casi no tiene ninguna característica buena, porque es vago,
travieso, desobediente, mal estudiante y poco cuidadoso con el aseo.
Un
día Miguel es sorprendido por su madre quien le entrega un documento para
echarlo de casa y retirarle todas las prerrogativas que un hijo tiene en su
familia. Este hecho me sorprendió y me causó curiosidad para iniciar la
lectura.
Esta
obra me la recomendó mi primo Jack que se parece al protagonista en algunas
cosas, me prestó su obra y no pare hasta terminarla, mi opinión final es satisfactoria,
porque está llena de sarcasmo y ternura.
Recomiendo esta lectura a estudiantes
del nivel primaria y de primero de secundaria es una lectura ágil que se
combinan con dibujos que acompañan la comprensión. También la recomiendo a los
padres. Es una obra por cuyo curioso contenido querrás seguir leyendo hasta el
final.
Este tema puede ser muy interesante
para reflexionar sobre nuestra conducta y acerca de la paciencia que tienen
nuestros padres. Esperando sus comentarios después de vuestra lectura, creo que
será un buen tema para conversar con los padres y llegar a buenos acuerdos.
Léela.






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